lunes, 6 de mayo de 2013

ACTIVIDADES EXPRESIVAS

¿QUÉ ES LA DANZA?

 
La  danza es bailar, mover el cuerpo con ritmo, continuamente, dentro de un espacio determinado,
Danzar es expresar emociones e ideas moviendo el cuerpo en el espacio.
 
 

Expresión Corporal

"La expresión corporal a lo largo de la historia ha ocupado diferentes lugares en la educación física, acompLañando los vaivenes culturales de cada época.
La expresión corporal es un contenido que permite desarrollar las habilidades motrices básicas, la conciencia corporal, las capacidades sociales, en particular desarrolla lo expresivo y lo creativo en el niño. Permite trabajar aspectos importantes como la autoestima, lo socio-emocional, la empatía, y la resolución positiva de conflictos, debido a su fuerte componente grupal.
La expresión corporal se propone la inclusión de todos los alumnos en actividades que apunten al disfrute y al desarrollo de la motricidad superando la lógica del mejor-peor, ganador-perdedor.
Los contenidos a nivel escolar, estarán dados a través de las dimensiones expresiva, comunicativa y creativa.
La dimensión expresiva, entendida esta como el desarrollo de todas las posibilidades que puede tomar el movimiento, es el proceso reflexivo por el cual el niño puede percibirse, y reconocerse a sí mismo y en el entorno.
La dimensión comunicativa permite que el movimiento sea comprendido por los demás permitiendo un mejoramiento de las relaciones interpersonales y grupales.
La dimensión creativa desarrolla en el niño la capacidad de componer e inventar actitudes, gestos, movimientos y/o sonidos y con ello construir secuencias con una finalidad expresiva y comunicativa"
(Programa CEIP, 2008)


Circo Criollo: un saber popular e histórico

“Darle un lugar a las actividades circenses en la escuela es una forma de recobrar ese saber popular, histórico, cercano a lo expresivo y artístico para permitir que el niño tenga acceso a esta herencia cultural…” (CEIP, 2008, p. 240)


La inclusión de las actividades circenses en la escuela ha posibilitado el trabajo sobre uno de los aspectos de nuestra cultura popular, muchas veces dejado de lado, menospreciado, o como en el caso de la Educación Física, directamente negado y ocultado durante muchos años.

Es que el circo criollo constituye una forma peculiar de circo, propia del Río de la Plata. A diferencia de los circos europeos o del resto de América, el circo criollo constaba de dos partes: la que tenía que ver con las habilidades circenses propiamente dichas, y una segunda parte en la que se representaba una obra criolla.

El Circo Criollo ha sido reivindicado desde el teatro como uno de sus antecesores, sobre todo en lo que tiene que ver con la exhibición de obras de autores populares que en los grandes escenarios de Montevideo y Buenos Aires no eran presentadas.

Tal es el caso de Martín Fierro, Juan Moreira o Calandria, obras del teatro popular que el circo criollo permitió que llegaran a la población uruguaya, especialmente a la clase media y baja. “Bajo la lona de un circo de los hermanos Podestá nace la primera pantomima basada en una novela de autor argentino: Juan Moreira”, nos plantea K. Mateos en su libro “Florencio y su mundo” (Galain, 1999, p. 41).

Así, bajo la misma lona convivieron dos expresiones artísticas populares fusionadas en una sola: el teatro y las habilidades circenses.

“El circo fue el espectáculo más popular en estas tierras, durante los tiempos de la colonia y los de la vida republicana independiente” (Ciancio, G., disponible en http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Ciancio/Podesta.htm) y aunque el de los hermanos Podestá fue el más famoso de los existentes, muchos otros recorrieron los caminos de Uruguay y Argentina llevando sus presentaciones a pequeños pueblos que los recibían en forma entusiasta.

Sin embargo, y a pesar de que el circo tuvo una importante presencia en nuestra cultura popular, sus “actividades corporales” fueron dejadas de lado y no ingresaron a la escuela del siglo XX. Es más, fueron invisibilizadas y desplazadas por aquellas prácticas corporales que apuntaban al disciplinamiento que a comienzos del siglo pasado imponía la burguesía. “El cuerpo allí exhibido en movimiento constante despertaba la risa, el temor y, sobretodo, la libertad” (Soares, 2005, p. 23). Ese cuerpo debía ser domesticado y estas prácticas no iban en ese camino, por lo cual debían ser dejadas fuera de lo enseñable.

Algunas técnicas del circo fueron tomadas por la gimnasia, pero quitándoles lo esencial, el espíritu espontáneo y creativo, sometiéndolas a la rigidez y esquema propio de la gimnasia europea. “Las técnicas de los acróbatas, con su transgresión e irreverencia en las inversiones al poner el mundo al revés, serán tomadas y domesticadas por las reglas estrictas del deporte a mediados del siglo XIX. Esta herencia no solo será negada sino que será combatida por la incorporación de principios de orden, disciplina y sistematización de técnicas que puedan ser controladas y evaluadas.” (Alonso, 2007, p. 326).

Retomar estas actividades en la escuela nos permite en primer lugar “poner en juego la posibilidad de construcción y conocimiento de la disponibilidad del sujeto en situaciones diversas y desafiantes que tienen como eje la improvisación, el trabajo cooperativo y la composición grupal entre otros” (CEIP, 2008, p. 240).

En segundo lugar “su abordaje en la escuela no solo debe visualizarse desde lo motriz sino también desde la reflexión y búsqueda de fuentes históricas, familiares y barriales” (CEIP, 2009, p. 240).

Bibliografía
Alonso, V. (2007). Técnica y educación. Desde un saber como techné a una tecnología del cuerpo. Revista Educação Temática Digital, Vol. 8. Campinas.
Galain, J. P. (1999) Florida. Cien años de teatro. 1895-1995. Ed. del autor. Uruguay.
Ordaz, L. (1980) En El teatro argentino. 2. Desde Caseros al zarzuelismo criollo. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, Argentina.
Ordaz, L. (1980) En El teatro argentino. 3. Afirmación de la escena nativa. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, Argentina.
Programa del Consejo de Educación Inicial y Primaria. (2009) Montevideo, Uruguay.
Soares, C. L. (2001). Acrobacias e acrobatos. En Bruhns, H. T. y Gutierrez, G. L. "II ciclo de debates lazer e motricidade". Ed. Autores Asociados, UNICAMP, Brasil, p. 33-41.

Páginas web consultadas:
Ciancio, G. H enciclopedia. Circo y teatro: el espectáculo y el público en el Río de la Plata entre 1880 y 1930. http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Ciancio/Podesta.htm
Franco, L. El circo criollo. Mágicas Ruinas. Crónicas del siglo pasado. http://www.magicasruinas.com.ar/revdesto064a.htm

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